domingo, 29 de abril de 2007

Jóvenes chilenos se preparan para el desafío del coche solar


Células solares, fibra de vidrio, argucias e inventos forman parte esencial del coche solar chileno construido por estudiantes para tomar el desafío de la carrera mundial de vehículos solares que tendrá lugar en octubre en Australia.
El coche, llamado 'Eoliane' (inspirado en el dios del viento), ha sido fabricado por 19 estudiantes chilenos, apasionados por la tecnología y por el bricolaje.

Los jóvenes científicos probaron su invento en el árido desierto de Atacama, a 1.500 kilómetros al norte de Santiago, que según ellos presenta numerosas similitudes con el desierto australiano donde tiene lugar la World Solar Challenge 2007, la gran competición de vehículos solares.

Claudio Vergara es el animador del proyecto estudiantil de la Universidad de Tecnología de Chile y observa cómo Eoliane funciona bien pero sin llegar a la velocidad suficiente para ser competitivo en la carrera australiana.

En los ensayos, el vehículo corrió a una velocidad media de 50 kilómetros por hora, con puntas de 100 km/h.

Lo que interesa es la velocidad media, según Vergara, que afirma que el equipo trabaja sin descanso para mejorar la velocidad del prototipo.

Según el inspirador del proyecto, lo que se ha hecho es un coche solar con piezas baratas, por lo que ahora hay que intentar mejorar las piezas para ser competitivo.

Eoliane ha costado hasta ahora 56.000 dólares a sus fabricantes, que consideran que hará falta cinco veces más dinero para hacer el coche realmente competitivo. "Nos harán falta 280.000 dólares", reconoce Vergara, que espera un apoyo de empresas privadas.

El World Solar Challenge, que este año tendrá su décima edición, es un campeonato mundial de coches solares en el que los competidores deben recorrer 3.000 kilómetros.

La historia de Eoliane se remonta a marzo de 2006, cuando cuatro estudiantes de ingeniería se apasionaron por el proyecto, aumentando poco a poco el grupo con otros tres estudiantes.

Gracias a un préstamo de la Universidad, el coche finalmente estuvo listo en febrero pasado. Para que el artefacto funcione, el sol debe brillar para cargar las células solares que recubren el 80% del vehículo, produciendo la energía eléctrica, que se carga en las baterías y va al motor y a las ruedas.

Midiendo cinco metros de largo por 1,8 de ancho, el coche ha sido fabricado en fibra de vidrio para no pesar más de 250 kilos. Se desplaza sobre tres ruedas y tiene una pequeña cabina para el piloto. La propulsión está asegurada con un pequeño motor eléctrico.
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ING. FRANKLIN ESP.

El chocolate es más excitante que un beso apasionado


Un beso puede ser más romántico e inspirar poemas y boleros, pero no es tan excitante como el chocolate derretido en la lengua, asegura un estudio publicado este lunes por científicos británicos.
Un equipo de investigadores dirigido por el psicólogo David Lewis, del centro de investigación Mind Lab, efectuó el estudio comparativo que demostró la superioridad del chocolate sobre el beso, incluso el más apasionado.

En aras del estudio científico, varias parejas de jóvenes, a quienes se les colocó electrodos en la cabeza y monitores cardíacos, derritieron trozos de chocolate oscuro en sus bocas y luego se besaron, con pasión.

Los resultados fueron tajantes: el chocolate duplicó los latidos cardíacos de los 12 voluntarios, todos veintiañeros, lo que llevó a los científicos británicos a concluir que la excitación provocada por el chocolate es mayor que la generada por el beso.

Según los resultados del estudio, el estímulo causado por el chocolate oscuro o amargo fue en muchos de los participantes "hasta cuatro veces tan prolongado como el beso más apasionado", y afectó todas las regiones del cerebro.

Las palpitaciones causadas por el beso no duraron tanto como las provocadas por el chocolate, que causó que los latidos del corazón aumentaran de 60 por minuto a 140, indicó el investigador.

"Aunque esperábamos que el chocolate, particularmente el chocolate oscuro, aumentaría los latidos cardíacos debido a que contiene sustancias altamente estimulantes, ninguno de nosotros había anticipado la duración e intensidad del estímulo" causado por el chocolate, "junto con los poderosos efectos que tuvo en la mente".

Lewis subrayó que el chocolate utilizado en el experimento había sido chocolate oscuro, con un 60% de cacao.

El científico, que antes trabajaba en la Universidad de Sussex, recalcó que el secreto para una mayor excitación podría radicar en dejar derretir el chocolate en la boca, sin masticarlo.

Falta aún por ver si los resultados de este estudio provocarán un aumento del consumo de chocolate amargo en Gran Bretaña, país donde según los especialistas se come el peor chocolate.

El chocolate consumido en Gran Bretaña no es chocolate oscuro, sino que es uno procesado con leche, lo que según diversos estudios científicos cancela algunos de los efectos positivos del chocolate, que se deben a las sustancias antioxidantes halladas en el cacao.

ING.FRANKLIN ESP.